Control mental

El funcionamiento de la mente

El principal objetivo del cerebro es mantenerte vivo. De eso se encarga tu mente sin que se lo pidas, sin ser siquiera consciente de ello. Hasta ahora nunca ha fallado en su tarea, es más, te mantuvo vivo aun cuando tú mismo has atentado contra tu vida y tu salud, es decir que tu mente subconsciente es mucho más inteligente que tú.

La mente sigue las indicaciones que recibe, estas indicaciones son estímulos externos que decodifica y procesa según la interpretación que haga de ello. La interpretación es tuya, nadie puede decirte qué debes interpretar, esa es tu elección. La mente sigue indicaciones que comunican a través de patrones mentales. El cerebro va a asociar correlativamente estos patrones mentales y los va a convertir en una realidad que va a identificar para poder asimilarlos, por lo general la primera forma de asociación que utiliza es la analogía. Una vez establecido el patrón mental se va a generar una acción mediata o inmediata dependiendo de los estímulos que reciba. Durante este proceso las acciones que nuestras interpretaciones desencadenen van a formar una forma de comportamiento repetitivo que va a generar un hábito. Cada uno de estos hábitos van a conformar nuestro carácter, por lo general, partiendo de la premisa de cuál es nuestro pensamiento inicial, es decir cuando recibimos por primera vez el estímulo o la información. Ese pensamiento inicial dará como resultado una determinada interpretación de esa realidad, o de eso que nosotros determinaremos como realidad.

En síntesis: “Siembra un pensamiento, cosecha una acción. Siembra una acción cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter. Siembra un carácter, cosecha un destino.”

Los obstáculos son esas cosas que las personas ven cuando dejan de mirar sus metas.

Ahora pasaremos a la reprogramación. Hasta ahora hemos seguido indicaciones de todo nuestro entorno. Adoptamos un partido político, porque alguien nos dijo que debíamos tenerlo. Seguimos un equipo deportivo porque nos indicaron que esa es una forma de apasionarse, cuando en realidad es una forma de canalizar las frustraciones. Adoptamos una religión, aprendemos las palabras justas para decir en cada situación.

Nos programaron el cerebro o lo programamos nosotros mismos en base a la aceptación de los preceptos de otros. En lo personal elijo la segunda opción, nos resultó siempre más fácil aceptar lo que está establecido a establecer nuestros propios preceptos, porque establecer conceptos propios requiere la tarea de ponerse a pensar, elaborar, diagramar, analizar, desarrollar, practicar y todo eso con el riesgo de que no funcione y de ser segregados, discriminados o apartados.

El cambio de un hábito suele presentarse como el deseo y la aptitud para sacrificar lo que queremos ahora por lo que queremos finalmente. Pero el cambio de hábito debe iniciarse en el cambio de pensamiento o de enfoque. Por ejemplo, si yo hago las preguntas incorrectas ya que el estado de ánimo se organiza mediante preguntas obtendré las respuestas correspondientes a esas preguntas: ¿por qué me sucede siempre esto a mí? La mente tiende a buscar una respuesta. Porque te lo mereces idiota.

Haz preguntas necias y obtendrás respuestas necias. Haz una buena pregunta y obtendrás una buena respuesta. En una universidad a la que asistí por algún tiempo decían que el mejor alumno no es el que daba las mejores respuestas sino el que hacía las mejores preguntas.

Inteligencia emocional

Las emociones son más fuertes que las razones debido a este mandato la vida mental se desarrolla en base a la contención o negación del pensamiento que genera la emoción, dado que la emoción gobierna el razonamiento. Cada emoción prepara al organismo para una acción consecuente. Con la ira, la sangre fluye a las manos, y así resulta más fácil tomar un arma o golpear a un enemigo, el ritmo cardiaco se eleva y el aumento de hormonas, como la adrenalina genera un ritmo de energía suficientemente fuerte como para emprender una acción que requería del uso de la fuerza. Con el miedo, la sangre fluye a las piernas y así resulta más fácil huir. Al mismo tiempo el cuerpo se paraliza, tal vez para que el tiempo determine si esconderse sería una reacción más adecuada. El levantar las cejas ante la sorpresa permite un mayor alcance visual y también que llegue más luz a la retina, esto ofrece mayor absorción de la información, para distinguir más ampliamente de que está ocurriendo. El disgusto, donde la nariz se frunce y el labio superior se tuerce, parecería un intento por bloquear las fosas nasales o escupir un alimento en mal estado.

Las emociones son siempre más poderosas que las racionalizaciones y quizás se deba a que durante la evolución las emociones e intuiciones que guían una respuesta instantánea en situaciones donde ponernos a reflexionar podría costarnos la vida.

Control mental

Nuestra mente nos habla todo el tiempo, no podemos callarla. Ahora, qué nos va a decir va a depender de las preguntas que nosotros nos hagamos. Si haces preguntas inteligentes recibirás respuestas inteligentes, si haces preguntas estúpidas recibirás respuestas estúpidas.

Para llegar al control mental es imprescindible tomarnos conco minutos dedicados a nosotros mismos cada día. Estos cinco minutos de profunda meditación. Sin que tome importancia ninguna circunstancia externa. debes tomar estos cinco minutos como lo más importante del día. En calidad de vida te explicaremos por qué

Pensamiento hormiga

En ingles Ant (automatic negative think), pensamientos negativos automáticos, si usted tiene una sola hormiga no le molestará, pero si uno tiene cien hormigas si supondrán una molestia. Los pensamientos hormiga no chatos, no tienen un flujo continuo es decir que no tienen un canal de entrada y otro de salida, sino que actúan de manera similar a los pensamientos obsesivos, dan vueltas y vueltas y no conducen a ningún lado. Son más dañinos que los pensamientos obsesivos que en ciertos casos sí conducen a un sitio.

  • Pensamiento siempre-nunca

  • Siempre me sale todo mal, nunca voy a resolver esto. El pensamiento siempre-nunca es un determinismo que no permite la mente buscar una solución, la forma de combatirlo es hacer la misma afirmación en forma de pregunta. ¿Siempre me sale todo mal? ¿Nunca voy a poder resolver esto?

  • Pronosticador del futuro

  • Siempre va a ir mal en el futuro, ese negocio no va a funcionar, algo malo va a pasar. Estar esperando lo malo es atraerlo.

  • Lector del mentes

  • Este no me soporta. El lector de mentes corrobora con cada gesto que alguien no lo quiere o que está pensando en hacerle daño. Piensa que todo el mundo está en su contra. Y se adelanta a las expectativas. Da por supuesto el “no”.

  • Pensar con tus sentimientos

  • Creer que todo lo que sientes es lo que te sucede, sientes que si algo te sucedió ayer está condicionándote para cómo te sentirás luego. No todas las sensaciones son verdades absolutas, si bien una emoción es una verdad por sí misma, no así, los efectos de la misma. El sentimiento de tristeza no indica que el universo está triste o que debamos sentirnos tristes. El dolor es inevitable, el sufrimiento optativo.

  • Culpa

  • La culpa no le permite a la gente hacer cosas por sí mismos. No se creen merecedores de nada.

  • Buscar culpables de lo que te sucede

  • Quien no asume sus errores y quien no acepta sus carencias no podrá crecer jamás. El pensar que todo lo que me sucede es culpa de alguien más me impide ver las causas internas que me condujeron a tomar las decisiones desacertadas que acabaron por provocar mi situación.

Meditación

La mente siempre está recordando el pasado o soñando con el futuro, pero nunca está en el momento. La mente tiene una especia de parloteo constante y cuando sucede este parloteo nos roba la posibilidad de estar en el momento presente y vivir la vida en forma total.

No podemos parar a la mente, pero con la meditación, la mente se vuelve un instrumento útil, en vez de esclavizarnos con su charla constante. Es decir que lo único que podemos hacer es ser un espectador, un observador que mira el tráfico de la mente -pensamientos que pasan, deseos, recuerdos, sueños, fantasías…- simplemente mantenernos a una prudente distancia, observando sin juicios, o sea sin decir: «Esto es bueno» o «Esto es malo» esto es mentira, esto me gusta.

Meditación es dejar de hacer y empezar a ser. Meditación es la observación dentro de nosotros mismos.

Cuando esto sucede esto los samientos empiezan a tener cierto ritmo, cierto equilibrio. Y cuando tu cuerpo y tu mente están en paz, vas a ver que también están sincronizados entre sí, que existe un puente; ya no corren más en distintas direcciones, ya no cabalgan en caballos diferentes; por primera vez hay armonía y esa armonía te ayuda inmensamente a trabajar en el tercer escalón, -que es tomar conciencia de tus sentimientos, emociones y estados de ánimo. Cuando mente cuerpo y espíritu se armonizan entre los tres forman una cuarta entidad. El cuerpo conoce el placer, la mente conoce la felicidad, el corazón la alegría, esta cuarta entidad conoce la buenaventura.

Tres pasos para la meditación

El primer punto para la meditación es un estado relajado: no pelear con la mente, no controlar la mente, no concentrarse. Segundo trata de observar presenciar lo que pase a tu alrededor sin ninguna interferencia, y tercero una actitud de no juzgar. Dejar que pasen los pensamientos.

Y un último item: olvídate de los resultados, no los esperes, tu mente los esperará pero en la meditación no nos interesa para nada lo que la mente quiere. Porque a ella le estamos haciendo este favor entregándole el regalo de la meditación.