Educación especial para padres

La pregunta mágica.

Me cansé de esperar que en las escuelas se enseñe motivación, de que existan materias como perseverancia y como tengo
la sensación de que va a pasar mucho tiempo hasta que eso ocurra y no podemos esperar en un mundo tan competitivo que
nuestros hijos aprendan estas cosas tan importantes para un desarrollo íntegro de la persona de manera fortuita, no.

Por eso me he propuesto compartir con todos ustedes este segmento de forjando gigantes, toda la información que
he venido estudiando y desarrollando por más de diez años. El trabajo estudio fue largo, un proceso en el que he leído
cientos de libros, mirado cientos de videos, cursos, audiolibros, y hoy por fin siento que tengo las herramientas
necesarias para lograr transmitir esto tan importante para que puedas ayudar a que tu hijo sea un verdadero gigante
en lo que escoja desarrollarse.

Vamos a ir con el primero de los procesos

En la vida tenemos diferentes áreas de equilibrio:

  1. física
  2. estética
  3. intelectual
  4. Económica
  5. Profesional
  6. pareja
  7. espiritual

Por eso debemos cortar con ese mito de que se debe enfocarse en una sola cosa, debemos preparar a nuestros hijos para
que puedan desarrollarse íntegramente en las siete áreas para que puedan tener un perfecto equilibrio. De nada sirve tener
millones si se descuida la salud o sea lo físico, de nada sirve ser un excelente profesional en lo que hagamos si no podemos
ganar dinero para vivir de ello. Para esto he desarrollado una técnica que puedes empezar a implementar de manera muy sencilla
con tu hijo sin importar la edad que tenga. Aunque este programa fue pensado para chicos de 3 hasta 8 o 9 años pueden algunas
técnicas implementarlas inclusive los adultos.

Recordemos que el cerebro comienza a aprender por imitación, la imitación es el primer proceso de aprendizaje.
Por lo tanto para que estas técnicas tengan el resultado de impacto en la vida de sus hijos no solo basta con decirles,
el chico no aprende de lo que le dices, solo aprende de lo que tú haces, el copia tu comportamiento. Por lo tanto es muy
importante ser congruente con lo que haces a la hora de poner en práctica estas técnicas debes primero implementarlas a
tu vida para que luego tengan efecto en tu hijo.

A partir de este momento quiero que te comprometas no conmigo, sino con esa persona a la que trajiste a este mundo a
mostrarle que se puede lograr lo que uno se proponga. La mente te habla todo el tiempo, no podemos callar a nuestra mente,
que nos va a decir va a depender de las preguntas que nosotros nos hagamos, si yo pregunto ¿Por qué me pasa todo esto? La mente
responde porque eres un imbécil, a preguntas necias respuestas necias. Si nos preguntamos estupideces vamos a recibir respuestas
estúpidas, Robert Kiyosaki decía que estando don el padre, el padre le decía cuando veían pasar una Ferrari “nunca voy a poder
comprar una Ferrari” y Robert Kiyosaki cambió esto y se preguntó ¿Cómo puedo hacer para comprar una Ferrari? Y partir de que nos
hacemos la pregunta la mente comienza a tirar opciones hasta que un día nos da la respuesta adecuada.

Ahora un niño no se hará las preguntas correctas a menos que nosotros le hagamos las preguntas correctas. Siéntate con tu hijo
en un momento en que ambos estén solos y compartiendo un momento agradable, crea un buen ambiente y hazle las siguientes preguntas:

¿Qué puedo hacer para hacerte feliz? O podría ser ¿Qué cosas te harían feliz?

Esta pregunta ayuda a entender cuál la prioridad de este niño recordemos que hay varios tipos de inteligencia, un genio financiero
por lo general no son genios artísticos y los genios deportivos no son muy intelectuales. Con este tipo de preguntas podemos averiguar
cuál es el área de preferencia en la que ese chico se puede desenvolver mejor y acompañarlo a que desarrolle esa pasión o eso que lo
hace feliz.

Nómbrame las cinco cosas que más te gusta hacer.

Aquí comenzamos a informarle que no hay una sola cosa en la vida, sino que hay muchas que te proporcionan gratificaciones,
trata de llevarlo a que entre las cosas que nombre estén diversificadas en las diferentes áreas de equilibrio. Que no pertenezcan
todas a un solo ejemplo, que no te diga las cinco cosas, jugar al futbol, al tenis, al básquet… etc. quizás puedas incentivarlo a
que reconozca que pasar tiempo con sus amigos es una de las cosas que le gustan, ir al cine podría ser otra que tiene que ver con
lo intelectual o lo artístico. Es muy probable que no llegue a nombrarte cinco cosas, no importa siempre se le pide más para que
el cerebro del chico se ponga a trabajar.

Hazle estas mismas preguntas a los tres días, a la semana, y de ser posible una vez cada dos o tres meses que su cerebro no se
olvide.

El genio de la lámpara

Una de las técnicas más efectivas que he encontrado para determinar el “qué” recuerden el qué tiene que ver con sabiduría,
conocer qué es lo que tú hijo realmente quiere le permitirá no solo enfocarse en eso que tanto quiere sino a ti como padre
ayudarle a que realmente se enfoque.

Un niño llora para no ir a un sitio determinado y una vez que está allí no se quiere ir, por eso es muy importante
que tú como padre tomes determinaciones por ellos, ya que como su personalidad todavía no está definida

Imagina que soy un genio que sale de una lámpara y te dice que va a concederte tu máximo deseo, solamente
si me lo puedes pedir en 5 segundos y ahí empiezas a contar hasta 5. Lo más probable es que tu hijo no sepa que pedir,
este ejercicio debes repetirlo varias veces hasta que el niño tenga una visión clara de lo que realmente quiere y desea.

Educar con cuentos

La hora del cuento es un tiempo dedicado al niño, saben que en ese momento tienen cariño y dedicación exclusivos.

  • A la memoria le encantan los cuentos
  • Los cuentos activan la imaginación del niño
  • Potencian la creatividad y la inteligencia

La memoria es como una gran telaraña donde unos recuerdos facilitan encontrar a otros tirando de un hilo.

Los valores se transmiten con el ejemplo, pero cuando un padre rechaza a una mujer para ser fiel a su esposa,
si quisiera transmitirle ese valor sería muy difícil a menos que diga: espera un momento así traigo a mi hijo y te rechazo
delante de él y que aprenda el valor de la lealtad. En cambio con los cuentos podemos recrear cualquier situación.

El hábito de leer bien depende de varios factores pero el primero es la motivación. Y la motivación viene del amor por los libros.
Con la acción de leerles cuentos a los chicos ellos aprenden a asociar la idea del libro con ese momento de felicidad donde el
padre o la madre le leían un cuento a la noche.

Cuando leemos nuestro cerebro crea imágenes a partir de palabras, esta es una función avanzada del cerebro, a diferencia de la
televisión que ya le resuelve todo a la mente, y el cerebro permanece pasivo. Y por último el cuento facilita elementos de comunicación
que a veces no son frecuentes en la rutina diaria del chico como las descripciones coloridas, adjetivos, prosa, etc.

Los 7 pasos que un niño necesita para una educación apropiada

  1. Imitar un comportamiento adecuado, eso va a depender de tu comportamiento
  2. Recibir amor, momentos para él, momentos de calidad.
  3. Manejo del dialogo interno, que aprenda a hacerse las preguntas correctas va a
    depender de que le hagamos nosotros las preguntas correctas.
  4. Incluirlo en deportes, fomentarle el ejercicio. Que elija un deporte o varios.
    Activa su inteligencia motriz y esto lo va a mantener fuera de las drogas, tabaco y alcohol.
  5. Que elija una actividad artística. Dibujo, un instrumento musical.
  6. Cuéntale cuentos, que aprenda a amar los libros, que su mente se ejercite.
  7. Espiritual. Si tú no crees en dios no importa. Puede aprender a meditar, a ayudar al prójimo, a ser una persona íntegra.
    Que no mienta o robe etc. lo espiritual se puede suplantar con lo social, no es lo mismo pero es un gran sustituto.

 

Haciendo la tarea

¿Cuáles son nuestras expectativas como padres?

¿Cuánto sabemos de nuestro hijo? Muchas veces creemos saber todo cuando en realidad nuestro hijo es un perfecto extraño,
no sabemos cuál es su música favorita, sus actividades, sus amigos, y una de las cosas más frustrantes para un chico es
que su papá o mamá no lo comprendan.

Para esto es necesario no solo prestar atención, sino llegar a una conexión real con el niño.
No alcanza con fingir que nos interesan sus actividades, sino interesarnos realmente por sus actividades.

Descubriremos dos cosas:

  1. Que las cosas que a él le gustan son más divertidas de lo que imaginábamos, y que podremos
    recuperar algunas de las sensaciones que hemos olvidado. Los adultos ya no saben divertirse con la ropa puesta.
  2. Generaremos una conexión real, de confianza, de interés y de valor.

 

Los juegos geniales

Uno de los progresos cognoscitivos es el pensamiento representacional, esto incluye:

  • El juego simbólico
  • El lenguaje
  • Las pinturas o imágenes mentales
  • Los conceptos numéricos

En el juego simbólico se comienza con secuencias simples de conducta utilizando objetos reales

A los cuatro años de edad el niño puede crear un guión y representar varios papeles sociales.
Los personajes de fantasía o superhéroes son muy atractivos para el niño. Este tipo de juegos favorece el
desarrollo del leguaje y de las habilidades cognoscitivas y sociales

En la etapa representacional estos juegos simbólicos no solo estimulas la imaginación y
creatividad del niño es el primer contacto con su dialogo interno.

Aquí el niño juega, habla solo, imagina situaciones, recrea conversaciones, pregunta y se contesta a sí mismo.

Si observamos las preguntas y respuestas que hace y las charlas imaginarias que mantiene, son muy similares a
las que oye en su entorno, en los programas que mire o lo que lea. Aquí es muy importante analizar cuál es
la connotación de su dialogo interno ¿Qué respuestas encuentra dentro de su mente?

Durante el juego simbólico podemos aprovechar para introducir conceptos y valores dentro del niño.

Si tu hijo está jugando al superhéroe hacerle notar que un héroe nunca se rinde, defiende el bien,
no miente, ayuda a la gente, comparte, etc.

Si tu hija juega a las princesas muéstrale que una princesa es buena, es educada, amable con los demás,
siempre está sonriendo y alegre, es simpática, agradable.