Inteligencia emocional

Las emociones son más fuertes que las razones, debido a este mandato la vida mental se desarrolla en base a la
contención o negación del pensamiento que genera la emoción, dado que la emoción gobierna el razonamiento.

Cada emoción prepara al organismo para una acción consecuente.Con la ira, la sangre fluye a las manos,
y así resulta más fácil tomar un arma o golpear a un enemigo, el ritmo cardiaco se eleva y el aumento de hormonas,
como la adrenalina genera un ritmo de energía suficientemente fuerte como para emprender una acción que requería
del uso de la fuerza.Con el miedo, la sangre fluye a las piernas y así resulta más fácil huir. Al mismo tiempo el
cuerpo se paraliza, tal vez para que el tiempo determine si esconderse sería una reacción más adecuada. El levantar
las cejas ante la sorpresa permite un mayor alcance visual y también que llegue más luz a la retina, esto ofrece
mayor absorción de la información, para distinguir más ampliamente de que está ocurriendo.El disgusto, donde la
nariz se frunce y el labio superior se tuerce, parecería un intento por bloquear las fosas nasales o escupir un
alimento en mal estado.

Emociones y racionalizaciones

Las emociones son siempre más poderosas que las racionalizaciones y quizás se deba a que durante la evolución
las emociones e intuiciones que guían una respuesta instantánea en situaciones donde ponernos a reflexionar podría
costarnos la vida.

La necesidad que tenemos de afectos es lo que demuestra que nuestras metas y objetivos estarán fuertemente ligados
a los comportamientos emocionales, a nuestras carencias y fortelezas en cuanto a lo afectivo.

La atención y el cariño que venimos recibiendo desde pequeños tiene una latente influencia en cuantro al desarrollo
de nuestro potencial y al descubrimiento de nuestros talentos.

El ser humano tiene además de las clásicas necesidades físicas, una serie de necesidades psicológicas y espirituales.
Y es a partir de los estudios acerca de inteligencia emocional que se les comienza a dar la importancia debida

La evolución de nuestro cerebro.

Debemos considerar, antes de adentrarnos en este tema, a nuestro cerebro como una especie de casa a la que le
hemos ido construyendo habitaciones a lo largo de la historia de la evolución humana.

Nuestro cerebro aumenta 150.000 neuronas de una generación a la otra, entender la historia de la evolución de
nuestro cerebro y de nuestra inteligencia es entender cómo el cerebro trata de comunicarse con sí mismo, es decir con
nosotros y cómo de esta comunicación que desarrolla trata de establecer parametros para poder estudiarse a sí mismo.

A simple vista podría llegar a parecernos qeu el cerebro está decidiendo por nosotros y haciendo operaciones sin
siquiera consultarnos al respecto, y aunque hay mucho de realidad en esto, no es tan estricto. En realidad nuestro
cerebro solo establece premisas a partir de nuestras deciciones, las evalua, las alacena y luego las repite,

Nuestra emnte es una máquina que trata por todos los medios de ahorranos energías, por eso va a intentar tomar todas
las decisiones inconscientes posibles, para evitarnos el tener que ponernos a pensar. Por eso es que forma reflejos
condicionados, hábitos, etc.

la salpa es un animal marino que en su fase juvenil posee cerebro, pero cuando se convierte en un adulto, su cerebro
se reabsorve. La salpa adulta no tiene que nadar para desplazarce, se convierte en un animal sedentario y ya no es
necesario el cerebro. Entonces este animal para no desperdiciar energía valiosa, elimina el cerebro.

Una de las funciones principales del cerebro, que se remonta a nuestra niñez es la de reunir información, el cerebro de
un niño aun no tiene la suficiente capacidad para entender situaciones o desarrollar operaciones complejas, por lo tanto
va a estar abocado en la mayor parte de su periodo de crecimiento, que se extiende aproximadamente desde los 0 a los 6 años,
a almacenar y recopilar toda la información posible para su futuro entendimiento y utilización.

Por esto mismo, en los procesos de apredisaje están muy presentes los factores de autoestima, confianza en sí mismo,
es decir: nuestra imagen propia.

La inteligencia emocional, por lo tanto, tiene que ver con la capacidad de saber identificar nuestros sentimientos y
de diferenciarlos unos de otros para un mejor acondicionamiento mental.